Susurra fuerte por fin
el viento previo al verano
dejando detrás de sí
el frío del invierno
y el dolor que más tarde trajo.
Aunque sea primavera,
época de flores y poetas,
es también cuando el calor
funde el hielo, y este quiebra.
Y las lluvias arrasan
grandes caminos de piedra
por los cuales hay que andar
se pueda o no, o se quiera.
Más llega el verano, por fin,
época de gargantas secas,
de vivir por vivir,
de parar hasta que el tiempo quiera.
Pero sea así, sí,
pues también es otra era:
la del despertar del dormir,
la del fin de la cosecha.
La de la luz, que al salir
felizmente muestra
que hay cómo seguir:
a través de los caminos marcados en las piedras.
6 Mayo 2010
Sembrando Colores
17 Febrero 2010
Lo importante
Nuestros pasos, nuestros hechos…
Nuestros deseos, nuestros pensamientos…
Nada es importante, verás, andemos…
Puedo destruir gigantes
y darte de beber el invierno.
Puedo tocarte,
escucharte
y sonreir a tus ojos negros.
Puedo subir montañas
y beber del río luego,
crear mi ciudad mágica
y darte un hogar en medio del fuego.
Puedo caminar descalzo,
leer en cielo mensajes de antaño,
sentir el rocío acariciar mis manos…
Puedo tapar el Sol
guardarme en el bolsillo el Cosmos,
crear un mundo sin dolor
y que los otros sean nosotros.
No existe la paradoja
no existe la moralidad
tampoco la saciedad…
¿Lo ves? Paremos.
¿Lo hacemos?
6 Febrero 2010
La Vela X
X
Despierta.
Se levanta, mira atrás: allí sigue la vela,
pero sus pies ya avanzan hacia la meta.
Mira sol, llora, le cuenta
que cuando estaba oculto descubrió la vela.
El sol la envuelve, la conforta, la calienta,
se tumba en el suelo, tranquila, resuelta…
Gira la cabeza:
ahí está, la ve, sigue en escena,
vívida,
perenne:
La vela.
Calentada por el sol,
y los ojos en éste
y, a veces, en la vela,
se duerme…
Despierta…











