
Déjame tomarme un alto en el camino,
déjame contemplarte, déjame pensar.
Déjame saber qué pierdo y qué aún es mío.
Déjame mirarte, nada más.
Quizás aún preguntes por qué te miro,
por que no puedo volver la vista atrás:
quizás es que sonríes si yo lloro o sonrío,
o quizás, simplemente, es que seas especial.
Nada de lo que hay en este mundo es vacío,
todo tiene su poder al despertar,
y tú, siendo parte de mi camino,
para mí, tienes mucho más.
Dejáme mirarte desde mi cuna a mi asilo,
déjame sonreirte aunque no hagas nada más,
déjame recordarte así, tranquilo:
Déjame hacerte inmortal.
8 Abril 2009
Déjame
No hay comentarios »
Aún no hay comentarios.
RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URL








